Aquella noche
Aquella noche que me fui de casa,
se apagaron las luces de mi cielo.
Aquella noche que me fui de casa,
la luna se ausentó de mi sendero.
Aquella noche que me fui de casa,
¡terrible ingratitud la del hijo muerto!,
vi llorar a mi padre en la montaña,
y no quise correr hacia su encuentro.
Cuando quise volver, tomé el camino
tembloroso, temiendo aquel regreso,
mas mi padre me vio desde muy lejos,
y vino hacia mi, que lo había herido,
y me apretó fuertemente contra el pecho,
y volvió a vivir, el hijo muerto.
y volvió a vivir, el hijo muerto.
Anónimo.

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