Mientras tanto en la lucha por la justicia...
Derechos. Todos reclamando derechos. Los hombres nos creemos merecedores de derechos. Sin embargo, cuando mi “derecho” interviene con el del otro, sólo importa que se respete el mío.
El mundo está en continua guerra: guerras entre potencias; "guerra entre religiones"; guerras entre ideologías; enfrentamientos entre partidos; guerras por imponer lo que creemos; guerra entre la vida y la muerte.
Está instaurado en la sociedad que hay que luchar por lo que creemos que nos corresponde, porque merecemos un mundo más justo, ¿o no?. QUEREMOS IGUALDAD. Hoy me cuestiono en que parte de la sociedad está más impregnada la injusticia y la desigualdad. Me pregunto por aquellas personas que viven en la calle, por aquellas personas que no les interesa la educación ya que primero necesitan algo para llenar sus estómagos vacíos. ¿Qué opinarán todos los menesterosos cuando nos ven luchar por nuestros derechos sin ellos tener el derecho a ser mirados como personas? ¿Qué pensarán de nosotros? ¿Sentirán vergüenza ajena al ver como les esquivamos la vista para no darles algo de dinero? ¿Les dolerá más morir de hambre o morir frente a la indiferencia del “prójimo” que no puede siquiera saludarlos? PERO NOSOTROS MERECEMOS JUSTICIA ¡Si! Pero pedimos igualdad… y para exigir más derechos deberíamos primero encargarnos de los que no tienen ni siquiera para comer, y cuando haya igualdad de derechos básicos para vivir, ahí si exijamos más.
Todo es guerra, todo es lucha, todo es violencia y bronca contra instituciones, y gobiernos. No basta exigir para que las cosas se hagan, también uno tiene que aportar de sí, y no sólo con quejas y manifestaciones. Luchemos por ellos, que están vivos, pero están muriendo porque no los reconocemos como sujetos que merecen justicia. Luchemos por ellos que se mueren de hambre y de frío. Luchemos por ellos que se mueren por inacción frente a la apatía de la sociedad. Si queremos luchar por un futuro mejor, por un futuro más justo, empecemos por ellos. Si nos parece que tenemos pocos derechos, pensemos en ellos, y vamos a dejar de luchar por nosotros como clase, por nosotras como género, por nosotros como movimiento y vamos a empezar a ver la justicia que tantos proclamamos. Y esta lucha no es violenta, no se trata de un enfrentamiento. Esta lucha empieza con la empatía, con la conmoción, y se hace con el respeto y con la dedicación. Tenemos mucho ya, y ellos tienen TAN poco. Primero ellos, después nosotros.
Juglares Del Asfalto
viernes, 21 de octubre de 2016
miércoles, 19 de octubre de 2016
"A través de la Ventana"
Cuanto más me acercaba,mas podía oír el sonido de la lluvia de la mañana.Día tras día, una y otra vez contemplaba esa ventana. A través de ella se podían apreciar los bellos destellos de los rayos y los inquietantes ruidos que dejaban escapar los truenos. Y por alguna razón nunca quería abrirla, no me atrevía. En mi habitación se podía sentir como lentamente todo se llenaba de un sutil aroma húmedo y clásico. Pero seguía mirando la transparencia de mi ventana,aunque un poco borrosa, y aún sin abrirla.Los árboles dejaban al descubierto sus ramas y junto a éste las flores esparcían un aroma nuevo. El cielo celeste se había abierto y el sonido ya no era más del trueno, sino que, ahora, eran melodías dulces y frescas del canto de los pájaros. El silencio era claro y profundo, sólo se escuchaba la melodía del viento soplar y las últimas gotas de la lluvia que cesaban. Y yo seguía allí inmóvil, sin abrir aún, mi ventana.
martes, 11 de octubre de 2016
"El Jardín"
Ella entró en el jardín. Cuando empezó a mirar hacia adentro se dió cuenta de que las raíces estaban arrancadas, las flores estaban marchitas, el agua estaba contaminada y los árboles no tenían vida. Su alma era reflejo de ese jardín: sin vida, sin amor, sin cuidados. Pero un día llegó él y todo cambió. El sabía mucho de jardines, sabia que tipo de plantas había que plantar en un jardín, y sabía cuando florecerían, pero todo a su tiempo.
Un día se encontraron en aquel jardín y enseguida comenzó la magia. El le enseñó a ella como debía plantar, cuando debía regar,como tenía que colocar las semillas y le decía que poco a poco se verían los frutos, que no se apurara.
Cuando llegó la primavera el jardín floreció ,con sus jazmines, sus azucenas,sus margaritas, sus violetas, sus tulipanes y su "flor de la india"(ella había nacido en la india y era una flor muy popular de allá).
Por fin ella se reflejó en el agua que ahora era transparente,pudo oler las flores , apreciar su belleza y sentir la magia. Y desde aquel instante supo que, siempre que cuidase y amase el jardín iba a mantenerse vivo al igual que su alma.
martes, 4 de octubre de 2016
"Sacudir el polvo"
Hoy me acorde de él. Mientras buscaba en la estanteria y buscaba un libro, senti un olor añejo que me envolvía y que me recordaba tanto a su inteligencia. Recuerdo las llamadas por teléfono de todas las mañanas que se repetían innumerables veces por más que no obtuviera respuesta; las salidas al teatro; la música de los setenta y los ochenta; las largas cenas preguntándome siempre como me sentía, que era lo que quería; las películas de terror de los años ciencuenta..pero lo que más recuerdo es algo tan vivo, que aún sigue presente....
Es que al comienzo de cada día al ponerme en frente del pizarrón me doy cuenta cuánto le gustaba enseñar, tanto como a mi especialmente la historia, su gran pasión y el amor desinteresado hacia sus alumnos que con mucha admiración le correspondían. Su gran Amor estaba allí, en algo tan mágico, tan invisible, tan simple, pero tan real, como la enseñanza.
Es que al comienzo de cada día al ponerme en frente del pizarrón me doy cuenta cuánto le gustaba enseñar, tanto como a mi especialmente la historia, su gran pasión y el amor desinteresado hacia sus alumnos que con mucha admiración le correspondían. Su gran Amor estaba allí, en algo tan mágico, tan invisible, tan simple, pero tan real, como la enseñanza.
jueves, 22 de septiembre de 2016
“La persona que sabe leer, que se aficiona a la alegría de la lectura, tiene unos goces extraordinarios y además a muy poco precio. El mundo está lleno de diversiones caras. Cuanto más inculta es una persona, más dinero necesita para pasar los fines de semana, porque como no fabrica nada, no produce nada, todo lo tiene que comprar. Mientras que una persona con un cierto nivel de cultura, con la conversación, un libro o una música puede pasar el tiempo de una manera enriquecedora, la riqueza que nos dan los libros es una riqueza real más duradera y limpia que las que se tienen”
Fernando Savater
miércoles, 31 de agosto de 2016
"Te encontró"
Ya está, te encontró. Toda tu vida, corta vida, intentando escaparle y te agarró. Tanta libertad, tanta independencia, tanta alegría y te atrapó. En el momento justo, cuando menos los esperabas, tu vulnerabilidad precipitó y facilitó el hecho.
Grita, llora, patalea y desquítate. No hay escapatoria.
Penetró hasta el lugar más profundo de tu conciencia. Como si se te hubieran colocado unas anteojeras que no permiten que mires hacia los costados, no permiten que te distraigas. Sólo hay una salida… ir hacia delante.
¿Y ahora? Un objetivo... ¿Y ahora? Un compromiso... ¿Y ahora? Un camino... La moral… Tanto tiempo huyéndole, pero te cayó la ficha. No sabes cómo ocurrió, o quizás sí, pero ya no podés dar el brazo a torcer. Tu familia, la sociedad, tu país, los hombres, tu vida. Cuesta, pesa, implica renuncia, sacrificio, esfuerzo, perseverancia y constancia. Te morís de ganas de enterrarte debajo de la tierra y que no te saquen por un largo tiempo, porque estás cansado, exhausto y agobiado. Pero sin embargo, te exigís un último esfuercito, y das un paso más sin saber bien qué te impulsa. Y es probable que no veas ningún resultado bueno, pero algo te dice que no te rindas, que sigas. Y das otro paso… y otro… y otro… y otro. Comienzan a verse los frutos a tu alrededor, pero también en vos. Te sentís hábil, te sentís capaz, la esperanza te desborda. Sentís la verdadera libertad, que no era esa sensación de poder acceder a todos los bienes que quisieras, sino el dejar de ser esclavo del sistema, del consumo, de la moda, del dinero. Sentís la verdadera independencia, que no era aquella vieja falta de compromiso con la vida, sino las auténticas ganas de hacer todo lo que está a tu alcance para hacer del mundo un armónico hogar para el hombre. Sentís la verdadera alegría, que no es el placer desenfrenado, sino el contemplar las cosas más sencillas y naturales: una sonrisa, un abrazo, un paisaje, un dialogo fraterno, con el corazón dispuesto a nutrirse de todo lo bello.
¿Fue la moral que te encontró o fueron tus ganas de renunciar a una vida sin dirección que te llevaron a ella?
Joven Juglar
domingo, 28 de agosto de 2016
"No quites tus ojos"
No quites, por favor, no quites, no quites tus
ojos del que yerra.
Compadécete, por favor, compadécete, compadécete de su triste tibieza.
Sostén, por favor, sostén, sostén al que pierde equilibrio.
Sonríe, por favor, sonríe, sonríe que aún está vivo.
Te frustra no ver resultados,
el cambio se hace esporádico,
persevera por lo que tu más quieras,
que la semilla está bajo tierra.
No ceses, por favor, no ceses, no ceses de darle tu aliento.
Alégrate, por favor, alégrate, alégrate de cada acierto.
Apoya, por favor, apoya, apoya su rostro en tu pecho.
Abraza, por favor, abraza, abraza al que busca consuelo.
Tú no ves aquellas raíces,
sujetas a la tierra están,
pero pronto habrá de brotar la planta que has de salvar.
Que cueste, que sufras, que duela,
que cada paso valga la pena,
que la llegada al Reino sea fruto de tu ardua tarea.
Compadécete, por favor, compadécete, compadécete de su triste tibieza.
Sostén, por favor, sostén, sostén al que pierde equilibrio.
Sonríe, por favor, sonríe, sonríe que aún está vivo.
Te frustra no ver resultados,
el cambio se hace esporádico,
persevera por lo que tu más quieras,
que la semilla está bajo tierra.
No ceses, por favor, no ceses, no ceses de darle tu aliento.
Alégrate, por favor, alégrate, alégrate de cada acierto.
Apoya, por favor, apoya, apoya su rostro en tu pecho.
Abraza, por favor, abraza, abraza al que busca consuelo.
Tú no ves aquellas raíces,
sujetas a la tierra están,
pero pronto habrá de brotar la planta que has de salvar.
Que cueste, que sufras, que duela,
que cada paso valga la pena,
que la llegada al Reino sea fruto de tu ardua tarea.
Poesía Anónima
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