Cuanto más me acercaba,mas podía oír el sonido de la lluvia de la mañana.Día tras día, una y otra vez contemplaba esa ventana. A través de ella se podían apreciar los bellos destellos de los rayos y los inquietantes ruidos que dejaban escapar los truenos. Y por alguna razón nunca quería abrirla, no me atrevía. En mi habitación se podía sentir como lentamente todo se llenaba de un sutil aroma húmedo y clásico. Pero seguía mirando la transparencia de mi ventana,aunque un poco borrosa, y aún sin abrirla.Los árboles dejaban al descubierto sus ramas y junto a éste las flores esparcían un aroma nuevo. El cielo celeste se había abierto y el sonido ya no era más del trueno, sino que, ahora, eran melodías dulces y frescas del canto de los pájaros. El silencio era claro y profundo, sólo se escuchaba la melodía del viento soplar y las últimas gotas de la lluvia que cesaban. Y yo seguía allí inmóvil, sin abrir aún, mi ventana.
miércoles, 19 de octubre de 2016
"A través de la Ventana"
Cuanto más me acercaba,mas podía oír el sonido de la lluvia de la mañana.Día tras día, una y otra vez contemplaba esa ventana. A través de ella se podían apreciar los bellos destellos de los rayos y los inquietantes ruidos que dejaban escapar los truenos. Y por alguna razón nunca quería abrirla, no me atrevía. En mi habitación se podía sentir como lentamente todo se llenaba de un sutil aroma húmedo y clásico. Pero seguía mirando la transparencia de mi ventana,aunque un poco borrosa, y aún sin abrirla.Los árboles dejaban al descubierto sus ramas y junto a éste las flores esparcían un aroma nuevo. El cielo celeste se había abierto y el sonido ya no era más del trueno, sino que, ahora, eran melodías dulces y frescas del canto de los pájaros. El silencio era claro y profundo, sólo se escuchaba la melodía del viento soplar y las últimas gotas de la lluvia que cesaban. Y yo seguía allí inmóvil, sin abrir aún, mi ventana.
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